Hagamos un homeneje al Día: Ahora que no estás
Ahora, que no estás,
la luna en el altar
brilla rompiendo destellos
opacos de tu quebrada presencia.
Ahora, que no estás,
la residencia de las heridas
y el botin del mendicante
germinan en mi lengua.
Ahora, que no estás,
las noches son bronce gastado;
oxidado por gotas de sal apresuradas
que destilan los pozos del recuerdo.
Ahora que no estás
las palabras vuelven a lamer
estos dedos agrietados
estirándose para tocarte.
Ahora, tan tarde, que no estás,
busco restos de tu vida,
cabellos, gestos, sonrisas,
tus enfados si mancho tus gafas,
tu fuerza en mi vida, apuntalándola,
o como duermes cuando yo no puedo.
Y ahora, que no estás, querría repetirme y repetirte.
Mil estampas de tu rostro, reflejos del mio,
estas hojas otoñales murmurando,
testificando del poder de tu mano, guiándome.
Hablar del gemido o del arco de tus labios,
agarrar un color desigual como emblema de mi escudo.
Ahora que no estás
todo lo que callo
se apresta a brotar
como las flores del almendro
o la fragilidad.


nacidaendomingo dijo
Ahora que no está lo escribes, es el mejor momento anímico para hacerlo
14 Febrero 2008 | 08:30 PM