Enterrado.
La abundancia de las hojas arropan,
paseo los despertares entre
arenas y guijarros contando
las noches en vela que trato
sin conseguir
acrecentar mi cultura tan escasa.

¿Y qué haré sin tantos libros leídos
por tantos que leer?
¿Cómo podré ante éste espejo blanco,
mi rostro en él reflejos no haya,
justificar los esfuerzos carentes de recompensa
o la pérdida de las lecturas
con la escritura de esto
tensos sueños de aroma podrido?

Serán así las noches,
serán así los días.