No ser
Aquel rayo busca tu rostro;
despierta, ladrón en tantas ocasiones,
y, retándo como siempre,
me desafía a besar tus labios y ese pecho,
que asoma por la sábana mientras finges dormir.
Señal de la caza y marca de un principio,
en este precipicio de amor
al que me conduces cada día
desde años ya sin memoria
cuyas imágenes son sepía ya.
Oportunidad y fin,
entregarse a la persona,
no ser más fallo ni error,
correspondencia sin respuesta,
sustitución de tus gestos
o llamadas de atención.
No ser un invitado inesperado
ni la rutina dañina.

1971 dijo
ES PRECIOSO, un saludo.
28 Junio 2008 | 06:29 PM