30 Octubre 08 Pretender escribir todos los días es un acto de constancia, pero también es una renuncia, una valentía, un desperdicio, un lamento, un exceso, una crédula aspiración, un gesto pedante...
Podría llamarme Muñoz González, pero no es el caso.
Escribo porque es necesario no tener cordura y creer siempre en algo diferente.
Podría creer en otras cosas, pero tiendo a centrarme en Joyce, Mutis y otros de esa "calaña"